A veces me pongo a pensar si no seré una especie de "Exhibicionista" del alma.
No es, acaso, tan enferma la compulsion de mostrar el alma, como de mostrar el sexo?
Y no es, tambien, igualmente inquietante para quienes miran?
Es como andar totalmente desnuda, y regodearme de aquellos que me miran las tetas, sabiendo (yo sola, y algunos mas lucidos) que por mirar lo prohibido, pasan por alto el arma que tengo en la mano para proteger mis partes pudendas.
Y alla van, los incautos, a la caza de lo ofrecido tan abiertamente, solo para toparse con el caño en la frente.
Quieto macaco, no toques mi alma....
Entonces, se dan la vuelta, y parten, decepcionados.
Es este un juego tan macabro como el simple exhibicionismo genital? O es un arte sublime y catartico, el de jugar al borde, porque nunca falta quien desestima el arma, y me toca impudicamente...?
Las violaciones asustan, pero vamos, que una minifalda puede provocar, y aun mas, la desnudez completa. ¿De que acusar a los que llegan a mí? De burdos violadores y sátiros, o de Valientes caballeros y damas?
Y sin embargo, pese a toda la confusion, nunca dudo de la deliciosa lucha que planteo.
Debería dudar? Debería recatarme, y cubrir mi desnudez bajo velos socialmente aceptables?
Caray... Es que a veces, la adrenalina puede mas...